domingo, 13 de agosto de 2017

Llega The Goal Point, nuevo digital con historias deportivas inspiradoras para ser leídas y escuchadas




The Goal Point (TGP) es el nombre de una nueva aventura periodística que llega para sumar y tratar de diferenciarse a través de historias inspiradoras relacionadas con el mundo del deporte para ser leídas y escuchadas. Este nuevo digital deportivo fundamenta su apuesta en nuevos formatos como el longform y el podcast, así como los especiales. Se trata de contar, compartir e inspirar para hacer comunidad e ir creciendo poco a poco en un mercado complicado para un grupo de jóvenes estudiantes de Periodismo decididos a hacer contenidos de calidad.

Se trata de un proyecto periodístico "cocido a fuego lento desde hace más de un año" por Luis Vallejo, director, quien nos apunta algunas de las claves del mismo: "Queremos reunir a la mayor parte del público deportivo posible, y hacer una comunidad donde todos ellos se puedan sentir identificados. Por esto, en muchos casos, nos alejaremos de los focos más brillantes, para centrarnos en argumentos desconocidos pero con un gran potencial periodístico. Apostamos por un periodismo de calidad, por lo que el estar presente en el terreno, nos parece un detalle muy importante. Por cuestiones económicas, nos será imposible hacerlo en el 100% de los casos, pero trataremos de acercarnos lo máximo posible a ello".

Según Vallejo, la diferenciación pasa por hacer contenidos distintos a lo más habituales, esto es, profundizar en historias que son tratadas a menudo por encima en los grandes medios debido al cortoplacismo imperante contándolas de forma que se llegue más y mejor a la audiencia. "Desde mi punto de vista, se cuenta para que se conozca y, para ello, no es necesario llegar hasta el fondo. Se dejan detalles en el tintero. Nosotros estaremos encantados de compartir ese "se cuenta para que se conozca", pero queremos añadir el "y se sienta identificado". Esto no tiene nada que ver con el hecho de que el lector haya vivido situaciones parecidas a las del protagonista de la historia, sino que, tras terminar de leer y/o escuchar el contenido, sienta cierta simpatía hacia el lugar o persona que hemos buscado compartir desde TGP".  

Longform y podcast

La apuesta singular de The Goal Point se plasmará sobre todo en el longform, "un estilo potenciado en Estados Unidos pero desaprovechado en España; es el formato ideal", según Vallejo. "Queremos que se reconozca a TGP por este tipo de contenido. La base estará compuesta por textos que superarán las 2.500 palabras, a los que, según qué casos, se les añadirán audios, imágenes (se intentará que sean propias) y/o vídeos".

Junto con los reportajes largos, otra prioridad serán los podcasts, que combinarán muchos tipos de contenido y utilizarán la música de Ygram, un grupo zaragozano que se ha sumado así a esta iniciativa periodística. 

Igualmente, desarrollarán especiales. "Aquí desarrollaremos diferentes temas que, a pesar de no contar con un argumento útil (por el tamaño del mismo) para un Long-form de absoluta calidad, sí son aprovechables para textos más breves. En este caso, intentaremos incluir la novedad de que la mayoría contarán con varias partes. Si un día hablamos de "un equipo de baloncesto de izquierdas", buscaremos la manera de darle continuidad en el tiempo e ir sacando historias relacionadas", explica Luis Vallejo.

TGP es un medio deportivo que aspira a abordar todo tipo de modalidades, si bien el baloncesto y el fútbol serán "los dos pilares fundamentales", aunque en muchas ocasiones se alejarán de la élite y buscar historias que están ahí esperando a ser contadas. "En cuanto a la actualidad, intentaremos que el 80% de nuestro contenido al menos, no se quede desfasado, pero al intentar dar cabida a jóvenes, deporte colegial o eventos puntuales (JJ.OO., Mundiales o Europeos), habrá textos y podcasts que, no serán de menor calidad, pero sí tendrán una fecha de consumo preferente".

Modelo de negocio

Uno de los grandes problemas que afrontan los nuevos emprendimientos periodísticos es su sostenibilidad económica a medio o largo plazo. En este caso, The Goal Point nace como medio gratuito para ir posteriormente elaborando contenidos de pago (premium). Para ello sus creadores esperan que los lectores, después de este periodo inicial, que les servirá para sondear hábitos e inquietudes, estén dispuestos a ayudar y echen una mano.

"En cuanto a los contenidos de pago en sí, cabe decir que todos los textos/audios que sean considerados "Premium", llevarán esa marca desde el principio. Es decir, el lector u oyente, en la primera fase del proyecto, a pesar de disfrutar de un contenido gratuito, podrá ver si ese mismo texto/audio es considerado como "Contenido gratuito" o "Contenido Premium". El objetivo de esto es el concienciar poco a poco, el hacer saber que el disfrutar 'X' sin pagar es un privilegio y no lo normal. A partir de esa base, en un futuro, incluiremos progresivamente contenidos de pago. Tanto los "Premium" que antes eran gratis, como otros de mayor coste que tenemos en mente, pero que sin una base detrás nos es imposible realizar", señala Vallejo.

Junto con Luis Vallejo (director), en este proyecto se encuentran Abel Madrigal (subdirector) y Nacho Juan (jefe de redacción). Los tres, pese a su juventud, cuentan con gran experiencia en medios. Nacho Juan es estudiante de Periodismo en Zaragoza y entrenador de baloncesto en el Stadium Casablanca, escribe en medios online como Farhampton Magazine, Basket4Us y Basket Americano, además de contar con años de experiencia en Pasión Deportiva Radio, hablando sobre la NBA y NCAA. Por su parte, Abel Madrigal estudia Periodismo en Madrid, cuenta con experiencia radiofónica en Libertad FM o Cadena Gol y como redactor en Vavel, Los Otros 18, Capital Deporte o Cincotoques.com. Y por último, Luis Vallejo es entrenador de baloncesto en Marianistas, estudia Periodismo en Zaragoza, ha colaborado en espacios como Perarnau Magazine o El Enganche, creó Magiares Mágicos, un proyecto que puso en pie con la ayuda de Abel y, ahora mismo, es cronista de la Copa Colegial, el torneo de baloncesto colegial más grande de Europa, y colabora en Aragón Deportivo, revista repartida en La Romareda. 

Esperan que las tablas adquiridas tras haber formado parte de varios proyectos periodísticos en internet les permitan dar los pasos adecuados a partir de ahora. "Hemos podido ver qué sobrevive y qué no. Además, nos hemos rodeado bien y hemos preguntado a profesionales con décadas de experiencia en el mundo periodismo. Y vamos a seguir haciéndolo. Es imposible eliminar cualquier riesgo o imprevisto, es un hecho, pero con las ideas claras, confiando en una idea y estando bien rodeado, se tienen muchas más papeletas para sobrevivir económicamente como proyecto".

La calidad hay que pagarla y, lo más importante, el periodista debe cobrar por su trabajo. Estas son dos premisas que parecen quedar claras para los creadores de The Goal Point. Para ello, de momento, trabajarán en un círculo muy pequeño y tirarán de colaboraciones, pero de carácter puntual a modo de firma experta invitada. "Se me han ofrecido conocidos a colaborar, pero les he tenido que decir que no, a pesar de que cuantas más manos y mentes, más contenidos podríamos sacar. La idea es que todos los contenidos sean cubiertos por el propio proyecto y, tanto los tres que estamos inmersos en TGP, como los amigos de Ygram, podamos tener algún tipo de remuneración. Somos conscientes de que es un reto muy complejo, porque pocos proyectos con estas intenciones han salido adelante, pero creemos seriamente en que a medio-largo plazo, esto es posible".

TGP se suma así a la nueva lista de emprendimientos periodísticos en materia deportiva lanzados por periodistas en los últimos años y que quedan recogidos en este censo alojado en el blog.

lunes, 7 de agosto de 2017

El estilo es una decisión editorial, pero siempre entre márgenes de corrección lingüística

Portada de Sport, 23-07-2017.
El estilo   se   refiere   a   la   manera  particular   y   a   las preferencias de un periodista o un medio de comunicación a la hora de escribir; es un posicionamiento editorial que se plasma en libros y manuales que recogen normas de uso y obligado cumplimiento para velar por una uniformidad en la presentación de los contenidos al público.

Los libros de estilo, es verdad, no son gramáticas ni ortografías si bien se refieren a ellas en sus aspectos esenciales (sintaxis, puntuación, mayúsculas y minúsculas,...), en aspectos lingüísticos donde nada o muy poco es opinable y, por tanto, las determinadas posturas que los medios adoptan no suelen diferir en lo esencial. Otra cuestión, lógicamente, es la relativa a las dudas de escritura o significado que plantean determinadas palabras (neologismos, extranjerismos, falsos amigos o polisemias) y expresiones (redundancias, ambigüedades o tópicos y frases gastadas) e incluso otros ámbitos donde pueda existir controversia (escritura de cifras, horarios, siglas, toponimia,...).

En cualquier caso, el estilo en periodismo, por muy diferenciador que pretenda ser un medio respecto a sus competidores, debe moverse siempre entre márgenes de corrección lingüística; nunca debe estar reñido con la gramática porque, de ser así, acabaría despistando y confundiendo no solamente a los ciudadanos destinatarios de los mensajes que se vierten a diario, sino también a los propios redactores del medio en cuestión. Como señala la última edición del Hart's Rules, manual de estilo pionero de la Oxford  University  Press (1893), "los preceptos estilísticos solo entran en juego donde existan soluciones alternativas de validez igual o comparable", por lo que no cabe apelar a una cuestión de estilo en decisiones que impliquen incorrecciones en el empleo de una palabra o en la redacción de una oración o un titular. 

No es de extrañar por tanto la reacción de la Real Academia Española (RAE) tras el titular de portada publicado el pasado 23 de julio por del diario deportivo barcelonés Sport ("Así, sí Ney"), que adolecía de falta de rigor en el uso de las comas, dejando una frase que no se entendía bien y había que reconstruir mentalmente tras varias lecturas. En respuesta a cierto debate filológico suscitado en las horas posteriores en redes sociales, el propio medio justificó ese titular apelando a una cuestión de estilo: "En SPORT, como en otros medios nacionales e internacionales, nuestro libro de estilo deja claro que el cambio de color equivale a un signo de puntuación siempre que no provoque ninguna duda o confusión en su lectura (...) El paso de amarillo a blanco del titular en cuestión nos permite, a nuestro entender, prescindir de la segunda coma".

La RAE señaló que faltaba una coma delante del vocativo, esa pausa necesaria antes de la invocación o el llamamiento a alguien. Se trata de una coma que parece en vías de extinción, a tenor de otros muchos ejemplos que se ven con frecuencia en las portadas de los medios:


Desconozco a qué libros nacionales e internacionales se refiere Sport. Tengo más de medio centenar y en ninguno de ellos existe una norma en la que el color equivalga a un signo de puntuación y, por tanto, pueda sustituirlo en determinados titulares. 

De cualquier forma, hay otros medios donde la coma parece que afea la página y se omite en titulares, incluso los de portada. Tal es el caso de El Mundo, que "por cuestión de estilo", suele optar desde hace muchos años por prescindir de la coma elíptica, esa que suple al verbo, en los encabezamientos de las noticias principales de la primera página:


No solo es un error denominar este tipo de licencias "decisiones de estilo", porque se alejan de lo correcto lingüísticamente, sino también porque yerran en lo esencial en periodismo: la eficacia comunicativa. Y es que en ocasiones una deficiente puntuación en un titular puede traer como consecuencia una mala interpretación del texto y, por consiguiente, la emisión de un mensaje equivocado:



El estilo no es estética, sino que implica tomar decisiones editoriales siempre dentro de las soluciones que ofrece la lengua.

martes, 1 de agosto de 2017

Una nueva tesis aporta la mayor (y más exacta) base de datos del olimpismo español

La historia del olimpismo en España estaba sujeta a versiones cuestionables y datos sin contrastar que han ido pasando de generación en generación asumiéndose como válidos sin serlos o, al menos, sin ser corroborados. Ahora, una nueva tesis doctoral, leída recientemente en la Universidad Católica de Murcia (UCAM) por Fernando Arrechea, viene a despejar algunas de esas cuestiones y, sobre todo, a aportar una extensa y fiable base de datos de deportistas olímpicos españoles hasta ahora inexistente.

Bajo el título 'España y los Juegos Olímpicos. Análisis de participación de los deportistas españoles en los JJOO de la Era Moderna e historia del movimiento olímpico español', Arrechea desarrolla un trabajo de investigación descriptivo para crear una base de datos fiable y definitiva sobre los olímpicos españoles a través de un completo análisis de la participación de deportistas nacionales en el magno evento a lo largo de la historia.

Como señala el autor, antes de esta tesis no existía en España "una base de datos olímpica científica y homologable a las que tienen otras nacionales", sino que había recopilaciones con "evidentes" omisiones y exactitudes y también trabajos correctos pero de un ámbito menor, ya fuera autonómico o local.

Esta base de datos servirá, según Arrechea, para realizar análisis estadísticos sobre la influencia de cada comunidad autónoma, provincia o municipio, la evolución de la participación femenina o el peso de cada club en cada deporte. De esta forma, se persigue que esta recopilación estadística sirva para "lograr la identificación plena del 100% de los olímpicos españoles" indicando, entre otra información, nombre completo y lugar y fecha de nacimiento de cada uno de ellos.



Igualmente, este análisis se completa con el estudio de las diferentes leyes educativas, de la educación física y del deporte, los cambios de régimen político y su influencia en el deporte, la diplomacia deportiva (españoles en el Comité Olímpico Internacional, candidaturas de ciudades españolas a los JJ.OO., Congresos olímpicos celebrados en España,...) y una historia del Comité Olímpico Español y del movimiento olímpico en España. Además, para entender mejor todo ello, ofrece una visión de contexto internacional del deporte y el olimpismo.

Para todo ello, el historiador tarraconense efectúa una profunda revisión crítica de la bibliografía existente sobre la historia del olimpismo y sus vinculaciones con España para, posteriormente, explicar los criterios seguidos para aceptar o no como olímpico una sede o un determinado evento. La base de datos resultante de esta tesis señala que 2.632 deportistas (1970 hombres y 662 mujeres) han participado en Juegos Olímpicos de la Era Moderna, de verano e invierno, en representación del Comité Olímpico Español.


Entre algunas de las conclusiones, esta tesis muestra cómo la participación catalana ha sido numerosa, especialmente en determinados deportes de gran arraigo y tradición en la región como el waterpolo o el hockey hierba, si bien la progresiva democratización del deporte hizo que se igualasen los porcentajes de participación entre las distintas comunidades.

También, en lo que se refiere a la presencia de mujeres deportistas en la delegación olímpica española, esta ha ido creciendo de forma continua hasta "alcanzar niveles cercanos al objetivo razonables y deseado de la paridad", indica Arrechea.

Con esta investigación se realiza una gran contribución historiográfica al olimpismo español al dar respuesta a varias cuestiones hasta ahora abiertas. Entre otras, el propio autor destaca las siguientes:

- El primer olímpico español fue el tirador de esgrima Mauricio Álvarez de las Asturias Bohorques y Ponce de León (duque de Gor), el 14 de mayo de 1900.

- Los primeros medallistas olímpicos españoles fueron los jugadores de cesta punta Francisco Villota y José de Amézola, el 14 de junio de 1900.

- El primer COE se creó en 1926 en Barcelona, aunque desaparecería en la Guerra Civil. Sin embargo, el mismo organismo adoptó en 2011 como fecha fundacional el 25 de noviembre de 1912 y así fue avalado por el COI. En todo caso, el primer Comité Español de los Juegos Olímpicos, aunque no oficializado por la ley, data de 1905, con la Federación Gimnástica Española (1898) como claro y directo antecedente.