martes, 17 de octubre de 2017

Carlos Arribas, referente de la crónica deportiva explicativa no lineal

La sección de Deportes de El País creó desde sus inicios en 1976 una escuela de excelsos cronistas y despuntó por una forma de escribir y entender el deporte, mucho más allá del fútbol imperante, que ha sido emulada dentro y fuera de este periódico. Uno de sus máximos exponentes es Carlos Arribas, especialista en atletismo, golf y, sobre todo, ciclismo.

Sus textos sobre el Tour de Francia ejemplifican un estilo de crónica explicativa no lineal fruto de la superespecialización en la que la narración del hecho principal se intercala con otros secundarios o intrahistorias (reacciones, gestos, conversaciones, anécdotas históricas o datos biográficos de los protagonistas), dejando patente así "su conocimiento del entramado que rodea la disciplina deportiva y a la prueba,  además  de  ofrecer  al  público  una  visión  que  le  acerca  más  a  la realidad,  que  otorga  más  vivacidad  al  texto, y  que  ayuda  a  entender  y contextualizar  las  claves  de él". 

Así lo destaca Mario Becedas en su tesis doctoral "La crónica del periodista especializado en ciclismo: el caso de Carlos Arribas para El País en el Tour de Francia", recién leída en la Universidad Complutense de Madrid. Bajo la dirección de los profesores Javier Fernández del Moral, Pedro García Alonso y Antonio Arenas, este trabajo de investigación se suma a la lista creciente de tesis sobre periodismo deportivo defendidas en los últimos años en universidades españolas.

En su análisis de las crónicas del Tour de Francia escritas por Arribas para El País, esta tesis subraya cómo el periodista opta a veces por una estructura libre "multipiramidal", más o menos cronológica, a veces circular otras anárquica, en la que, como las action stories anglosajonas, "un mismo hecho se describe y relata desde varias perspectivas, volviendo al mismo con saltos adelante -prolepsis o flashforward- y, especialmente, hacia atrás -analepsis o flashback- en el tiempo"

Igualmente, destaca "la preponderancia de los leads de telón de fondo y de pintura", que denota la pulsión de Arribas por dotar a la pieza desde el inicio de "un toque marcadamente descriptivo y situacional que capte la atención del lector y sepa recrear el ambiente en el que transcurren los hechos relatados,a través de su presencia en el lugar".

Otro rasgo estilístico de Arribas consustancial a la especialización es su dominio del léxico del ciclismo, tanto del argótico, tras tantos años siguiendo el pelotón internacional, como el más puramente técnico y propio de especialistas. Pese a ello, el autor advierte que "Arribas se decanta preferentemente por unos registros más literarios y coloquiales, que le permiten jugar la baza estética y así inducir al lector a sumergirse en los aspectos tanto cotidianos como épicos del ciclismo".

Además de detenerse en el estudio de los préstamos léxicos empleados en los textos por el cronista, esta investigación pone de relieve "la constante aparición de figuras retóricas y su pretendido influjo en el curso del relato", lo que asocia el más riguroso ejercicio periodístico con el carácter literario en las crónicas, tan características de la escuela de Deportes de El País.

martes, 10 de octubre de 2017

Buenas prácticas en el uso periodístico de las redes sociales

Ser periodista deportivo no significa que solo puedas escribir o hablar de deporte, sobre todo porque este ha de ser entendido y explicado muy a menudo a la audiencia en sus contextos social, económico, cultural y político. Por eso sorprende y es difícil de entender esa corriente del stick to sports que promulgan muchos directivos de medios a periodistas deportivos en Estados Unidos para que no se pronuncien políticamente, muy especialmente en redes sociales, porque, a su entender, al hacerlo pueden comprometer ideológicamente a la empresa para la que trabajan.

En pleno debate deportivo y extradeportivo sobre el gesto de jugadores negros de arrodillarse cada vez que suena el himno estadounidense en los partidos de la NFL, una periodista de ESPN, Jemelle Hill, ha sido suspendida dos semanas de empleo y sueldo por haber infringido las directrices que marca la cadena a sus profesionales para el uso de las redes sociales. La periodista, de raza negra, tuiteó sobre la posibilidad de boicotear a empresas anunciantes de los Dallas Cowboys, para manifestar su desacuerdo con las palabras del presidente del club, Jerry Jones, que amenazó con no permitir vestir la camiseta del equipo a quien no respetase el himno ni la bandera de su país.

La polémica decisión de ESPN reabre el debate sobre la necesidad de conjugar la libertad de expresión del periodista a título individual, más aún al hacer un uso profesional de sus cuentas personales de redes sociales, con las directrices de la empresa encaminadas a defender su imagen y reputación públicas ante la sociedad a través de las nuevas plataformas. Los dilemas éticos que plantea cómo hacer un correcto uso periodístico de las redes sociales deberían resolverse aplicando simplemente el sentido común, una norma no escrita que, aunque está implícita, no figura en las principales guías de buenas prácticas para social media elaboradas por los medios de comunicación para sus periodistas.

A continuación recordamos algunas de esas directrices, confeccionadas por destacadas organizaciones periodísticas, muchas de las cuales se han ido adaptando y actualizándose a la evolución del periodismo digital en los últimos años:


. AP. Social Media Guidelines (2013)

. Los Angeles Times. Social Media Guidelines (2009)

. Reuters. Social Media Guidelines (2010)

. The New York Times. Social Media Guidelines (2012). Using Facebook in Reporting (2009). Social Media Guidelines (2017)

. The Wall Street Journal. Online activities (2009)

. The Washington Post. Digital Publishing Guidelines (2011)

. BBC. Social Media Guidance (2011) y Social Media Guidance for Staff (2015)

. The Guardian. Journalist Blogging and Commenting Guidelines (2010)

. NPR. Social Media Guidance (2017)

Junto con estas guías, la American Society of News Editors (ASNE) publicó en 2011 el libro 10 Best Practices for Social Media, una obra que recoge las normas para el uso periodístico de las nuevas plataformas en diversos medios estadounidenses. Además de algunos de los mencionados en la lista anterior, en este libro se mencionan las directrices de The Denver Post, Politico, Roanoke Times, Orlando Sentinel, Bloomberg, St. Louis Dispatch o The Charlotte Observer.

En su estudio, ASNE identificó diez ideas que resumen la que, a su juicio, ha de ser una correcta gestión de las cuentas de redes sociales por parte de los periodistas para no colisionar con los intereses ni la imagen pública de las empresas para las que trabajan:

1. Los fundamentos éticos de la profesión también se aplican en el ámbito digital
2. Asuma que todo lo que usted publique online será de dominio público
3. Use las redes sociales para enganchar con los lectores, pero de forma profesional
4. Dé la última hora primero en su sitio web, no en Twitter
5. Cuidado con las falsas percepciones (retuitear o enlazar no significa estar de acuerdo con ello)
6. Verifique personalmente cualquier contenido que encuentre en una cuenta de redes sociales
7. Identifíquese siempre como periodista
8. Las redes sociales son herramientas, no juguetes
9. Sea transparente y admita públicamente la comisión de errores
10. No airee deliberaciones internas de su medio

miércoles, 4 de octubre de 2017

La imagen de la mujer en la prensa deportiva digital: residual y muy poco deportiva




Diversas investigaciones desarrolladas en los últimos años en el ámbito deportivo han reiterado la escasa visibilidad de las mujeres deportistas en los medios y el tratamiento informativo discriminatorio que a menudo estas reciben. No se trata de una situación nueva, si bien es cierto que, cada cierto tiempo, vuelve a retomarse desde la Universidad este asunto para exponer sobre todo cómo, aun habiéndose avanzado en igualdad en el conjunto de la sociedad, sigue faltando una apuesta editorial más decidida por parte de las empresas periodísticas para informar con regularidad de mujeres deportistas sin necesidad de esperar a la consecución de un éxito extraordinario, de una medalla en Juegos Olímpicos, Mundiales o Europeos, para que estas profesionales aparezcan.

En el último número de la revista académica Cuadernos de Información y Comunicación, de la Universidad Complutense de Madrid, se ha publicado el artículo "La  imagen de la mujer en la prensa deportiva digital: análisis de las portadas de as.com y marca.com", una investigación de los profesores Javier Mayoral y Montserrat Mera que arroja unos datos muy significativos sobre la presencia gráfica de la mujer en los dos digitales deportivos más leídos de España: solo en el 11,4% de las fotografías analizadas aparece algún personaje femenino, en el 5,38% de los casos se muestra mujeres en en relación con alguna actividad deportiva, el 2,45% corresponde a mujeres deportistas, y en seis de cada diez imágenes sobre féminas se advierte algún tipo de connotación sexual.

En un análisis de las páginas de inicio de las ediciones digitales de Marca y As entre el 2 y el 16 de noviembre de 2016, un periodo en el que contabilizaron 5.105 fotografías, los investigadores indican que los medios prefieren emplazar sus imágenes y noticias sobre mujeres en el tramo inferior de la portada (el 56% del total), "donde en principio suelen encontrar cobijo los contenidos periodísticos de menor enjundia", aquellos que "no obedecen a los criterios periodísticos clásicos de novedad, relevancia del personaje, trascendencia pública de lo acontecido, etcétera". A juicio de los autores, la mayoría de las piezas que versan sobre mujeres son "potencialmente atractivas para un determinado perfil de lector, pero esencialmente distintas al resto de informaciones periodísticas en las que el protagonista es un hombre".



Según este estudio, solo en 125 fotografías de las 5.105 que forman parte de la muestra analizada se encuentran a mujeres deportistas, lo que supone un parco 2,45%, frente a 309 (6,05%) en las que aparecen mujeres en contextos que nada tienen que ver con el deporte. Además del fútbol, el tenis es el deporte femenino en el que se aprecia una cobertura con mayor continuidad. Prevalecen las imágenes extradeportivas, que son las que más se proyectan a la ciudadanía, como las de "modelo", "actriz", "presentadora" o, muy especialmente, "esposa o novia", con la que los medios contribuyen a anclar ese viejo estereotipo sexista del rol de dependencia de la mujer respecto al hombre.

Junto con todo ello, se apunta que en muchos casos la mujer figura como 'atrezzo', de la que apenas se informa por qué está ahí. "No son nombradas ni identificadas porque resultan accesorias en esas fotografías, porque su presencia en las imágenes es fruto de la casualidad, no del protagonismo que asumen en la escena retratada"


Además de padecer invisibilidad o infrarrepresentación mediática, tanto desde un punto de vista numérico como cualitativo (la ubicación de las imágenes en la página), los investigadores subrayan la tendencia en los medios a mostrar a una mujer más cercana a lo sexual que a lo estrictamente  deportivo. De hecho, apuntan a que de las 584 imágenes con presencia femenina, 371 (63,5% del total) contienen elementos que aportan a la fotografía algún tipo de connotación sexual.

"En lugar de una deportista que participa en competiciones (fútbol, tenis, baloncesto), en las portadas de estos dos medios encontramos en la inmensa mayoría de los casos a una mujer pasiva, que posa para el fotógrafo, que casi siempre muestra su belleza o su desnudez, y que se convierte, en  definitiva, en una especie de objeto decorativo o de reclamo sexual para atraer la atención de un determinado perfil de lectores", concluyen Mayoral y Mera. 

A la luz de las nuevas investigaciones, observamos que el periodismo deportivo afronta el doble desafío de, por un lado, incorporar a su agenda temática a más mujeres deportistas con regularidad y, por otro, de abrir su abanico de fuentes habituales a más articulistas y firmas de mujeres expertas en el lado del deporte que más está creciendo en los últimos años.

Si el periodismo dice llamarse “deportivo”, debería atender al deporte en su diversidad y eso pasa por prestar más atención a las modalidades practicadas por mujeres. Es una cuestión de lógica periodística y de necesidad, pero sobre todo de justicia. Como señalan los autores del artículo reseñado, "el objetivo de ofrecer visibilidad al deporte practicado por mujeres sigue siendo un reto muy importante para la prensa deportiva digital" y, aunque se haya prosperado algo, "hay mucho camino que recorrer aún".